Rediseñamos el flujo de huella en un torno de oficina y el cambio más útil no fue el sensor, sino acortar el mensaje de reintento. Pasamos de tres líneas a una sola instrucción y el segundo intento dejó de sentirse como un castigo.
- Estudio de producto, Paraná
- Consultora de identidad digital
- Laboratorio de usabilidad bancaria
- Equipo interno de accesos corporativos